19 de junio de 2013

Vida de Pi

Titulo: Vida de Pi
Autor: Yann Martel 
Año: 2001 (2012)
Traducido por: Bianca Southwood

Editorial: Destino
Temática: Ficción Moderna y Contemporánea
Páginas: 416
ISBN: 978-84-233-4593-9

Sinopsis: Pi Pattel es un joven que vive en Pondicherry, India, donde su padre es el propietario y encargado del zoológico de la ciudad. A los dieciséis años, su familia decide emigrar a Canadá y procurarse una vida mejor con la venta de los animales. Tras complejos trámites, los Pattel inician una travesía que se verá truncada por la tragedia: una terrible tormenta hace naufragar el barco en el que viajaban. En el inmenso océano Pacífico, una solitaria barcaza de salvamento continúa flotando a la deriva con cinco tripulantes: Pi, una hiena, un orangután, una cebra herida y un enorme macho de tigre de Bengala. Con inteligencia, atrevimiento y, obviamente, miedo, Pi tendrá que echar mano del ingenio para mantenerse a salvo mientras los animales tratan de ocupar su puesto en la cadena alimentaria y, a la postre, tendrá que defender su liderazgo frente al único que, previsiblemente, quedará vivo. Aprovechando su conocimiento casi enciclopédico de la fauna qua habitaba el zoológico, el joven intentará domar a la fiera, demostrar quién es el macho dominante y sobrevivir con este extraordinario compañero de viaje.

  • Mi sufrimiento me dejó triste y abatido.
  • Cuando has sufrido mucho en la vida, cada dolor adicional es tan intolerable como insignificante.
  • Yo me burlo de la calavera. La miro y le digo: «Te has equivocado de hombre. Tú quizás no creas en la vida, pero yo no creo en la muerte. ¡Aire!».
  • La vida es tan bella que la muerte se ha enamorado de ella, un amor celoso y posesivo que agarra todo cuanto puede. Pero la vida salta por encima de la muerte con facilidad y en el fondo, lo poco que pierde carece de importancia —como el cuerpo, por ejemplo— y la melancolía no es más que la sombra de una nube pasajera.
  • Me sigue apareciendo en sueños. En realidad, casi siempre son pesadillas, pesadillas moteadas de amor.
  • Para mí era el paraíso sobre la tierra. Recuerdo la experiencia de haberme criado en un zoológico con gran cariño.
  • Pero las palabras zozobran en semejantes mares. Lo mejor es imaginártelo si quieres sentirlo.
  • Es cierto que en la vida conocemos a personas que pueden cambiarnos, a veces de forma tan profunda que nunca volvemos a ser los mismos,
  • Y de este modo me guarecí en aquella letra griega que parece una choza con techo de chapa de cinc, en aquel número esquivo, irracional a partir del cual los científicos intentan comprender el universo.
  • No creo en la religión. La religión equivale a oscuridad.
  • Todo ya está aquí y está claro si sabemos mirar con la atención debida.
  • La razón es mi profeta y me dice que igual que un reloj se para, nosotros nos morimos.
  • ¡Qué enfermedad más terrible la que es capaz de matar a Dios en un hombre!
  • El hecho de escoger la duda como filosofía de vida es como elegir la inmovilidad como forma de transporte.
  • ¿SABES CUÁL ES EL ANIMAL MÁS PELIGROSO DEL ZOOLÓGICO? Había una flecha que señalaba una pequeña cortina. Tantas eran las manos curiosas e impacientes que tiraban de ella que cada dos por tres teníamos que cambiarla. Detrás de la cortina había un espejo.
  • Un rayo de color naranja y negro se deslizó de una jaula a la otra.
  • —Hay animales que no hemos visto. No os creáis que son inofensivos. La vida se defenderá por muy pequeña que sea.
  • La memoria es un océano y él se mece en sus olas.
  • Los caminos hacia la liberación son múltiples, pero la orilla siempre es la misma,
  • Ese dios cristiano hizo mal en dejar que muriera su avatar. Equivale a dejar que se muera parte de sí mismo.
  • No era ancho, pues sólo estaba compuesto por la voz de un hombre, pero era tan hondo como el universo.
  • el principio fundamental de la existencia es lo que llamamos amor,
  • una sensación confiada de presencia y de ánimo supremo.
  • El campo de batalla principal del bien no es el espacio abierto de una arena pública, sino el pequeño claro que hay en el corazón de cada uno.
  • —Si sólo hay una nación en el cielo, todos los pasaportes deberían ser válidos, ¿no?
  • los pájaros gorjeaban; las nubes transportaban la lluvia; el sol calentaba; la tierra respiraba;
  • No existe grandeza sin bondad.
  • Estoy convencido de que si hubiéramos decidido trasladar los animales a la luna, no hubiera sido más complicado.
  • Las cosas no salieron como debieron, pero ¿qué se le va a hacer? Hay que aceptar la vida como venga y sacarle el mejor partido posible.
  • Esta historia tiene final feliz.
  • —¿Qué haces, Richard Parker? ¿No amas la vida? ¡Pues sigue nadando!
  • Sentí un enorme vacío en mi interior que se llenó de silencio.
  • Me encontraba solo y huérfano en medio del océano Pacífico, colgado de un remo, con un tigre de Bengala adulto al otro lado de una lona,
  • Me limité a agarrarme al remo, a no caerme, quién sabe por qué.
  • unas nubes esponjosas, blancas y radiantes empezaron a iluminar la bóveda infinita de azul clarito.
  • ¿tú también eres testigo de esta tragedia? No es justo que la ternura tenga que darse la mano con el horror.
  • Me traes felicidad y dolor a partes iguales. Felicidad porque estás aquí conmigo y dolor porque nuestro encuentro será breve.
  • Se nos ha acabado la vida. Sube con nosotros si tu destino es la muerte. Creo que será nuestra próxima parada. Nos sentaremos juntos. Si quieres, te concederé el asiento junto a la ventanilla. Pero la vista es triste.
  • Permíteme que te lo diga sin rodeos: te quiero, te quiero, te quiero. Te quiero, te quiero, te quiero.
  • El mar en calma se abrió ante mí como un gran libro.
  • la curva del horizonte iba hacia abajo, pero te aseguro que la de mis labios iba firmemente hacia arriba,
  • El sol estaba corriendo las cortinas al día, resultando en una explosión plácida de naranja y rojo,
  • Perder un hermano es perder alguien con quien puedes compartir la experiencia de hacerte mayor,
  • Perder un padre es perder la orientación que siempre has buscado,
  • Perder una madre es como perder el sol que te ilumina.
  • el cielo era una masa espesa de nubes oscuras que parecían sábanas de algodón sucias y fruncidas.
  • Su miedo era algo inútil, un estorbo.
  • Entre mis pies, justo debajo del banco, contemplé la cabeza de Richard Parker. Era inmensa.
  • Estaba convencido de que me había quedado dormido y de que me estaba despertando de un sueño en el que aparecía un tigre.
  • El mero hecho de encontrar unos motivos que explicaran mi estado de debilidad me dio fuerzas.
  • la necesidad es la madre de la invención,
  • el vino de la vida se servía en latas de color dorado claro que cabían perfectamente en la mano.
  • agua pura, deliciosa, bella y cristalina fluyó hasta mis venas. Vida líquida: eso es lo que fue.
  • La muerte inminente ya es bastante terrible de por sí, pero es mucho peor si te sobra tiempo, tiempo en el que se hace patente toda la felicidad que ha sido tuya y toda la felicidad que podría haber sido tuya.
  • Superaré esta pesadilla. Sobreviviré, cueste lo que me cueste. Hasta ahora lo he conseguido, de milagro. Ahora convertiré el milagro en rutina. Lo increíble será mi pan de cada día.
  • Luchamos hasta el final. No se trata de coraje. Es algo constitucional, una incapacidad de abandonar. Tal vez sólo se deba a la sandez de ansiar la vida.
  • Mi única opción era seguir adelante.
  • Vi algo que permanecerá en mi memoria durante el resto de mis días.
  • El carnívoro del color de las llamas apareció de debajo de la lona y se abalanzó sobre la hiena.
  • Una pequeña llama de esperanza se prendió en mi interior, como una vela en la noche.
  • el océano se convirtió en una capa lisa que reflejaba la luz de un millón de espejos.
  • La aparición repentina de un tigre resulta fascinante en cualquier entorno, pero mucho más en medio del océano.
  • Quisiera decir algunas palabras acerca del miedo. Es el único y auténtico adversario de la vida. Sólo el miedo puede vencer a la vida.
  • Despides a tus últimos aliados: la esperanza y la fe. Y ya está, tú mismo te has derrotado.
  • Tienes que luchar a brazo partido para alumbrarlo con la luz de las palabras.
  • ¿Existe recompensa mayor que la vida?
  • Siéntense, abran los ojos, abran los corazones y prepárense para lo nunca visto.
  • una mente inactiva tiende a hundirse, así que debe ocupar su mente con cualquier distracción que se presente.
  • Mirar hacia fuera equivale a soñar, dejar que se te escape la vida de las manos.
  • La bóveda del mundo estaba teñida de colores espléndidos.
  • Las estrellas brillaban con un resplandor tan feroz, tan contenido, que me pareció absurdo decir que la noche era negra.
  • Es inevitable que confunda mi vida con la del universo. La vida es una mirilla, un mero agujerito que da a una inmensidad.
  • Bendita sea la parte de nosotros que nos protege de tanto dolor y tristeza. En el corazón de la vida hay una caja de fusibles.
  • Me dormí, con la cabeza iluminada por el parpadeo camaleónico del dorado moribundo.
  • El tiempo no es más que una ilusión que nos hace suspirar.
  • «Recuerde, el tiempo es distancia. No se olvide de darle cuerda a su reloj»,
  • cielos nocturnos preciosos llenos de estrellas, en los que con sólo emplear dos colores y el estilo más sencillo, la naturaleza pinta el más magnífico de los cuadros,
  • Si hubiera podido pedir un deseo, aparte de que me rescataran, hubiera pedido un libro.
  • un libro de Escrituras aguardando con paciencia a saludar a aquel que lo coge, igual de dulce y poderoso que el beso en la mejilla de una niña pequeña.
  • La fe en Dios consiste en abrirse, en dejarse ir, en una confianza profunda, un acto libre de amor.
  • Sentí el desespero como una oscuridad espesa que no dejaba pasar la luz.
  • el cielo moteado de pequeñas nubes blancas y algodonosas; el cielo con vetas de nubes altas y delgadas que parecían una bola de algodón deshecha;
  • El mar rugió como un tigre. El mar me susurró al oído como un amigo que te cuenta sus secretos.
  • Cuando es de día, la amplitud del mar te ciega y te asusta. Cuando cae la noche, la oscuridad resulta claustrofóbica.
  • A través de un desgarrón en la lona, vi un cielo oscuro, despejado y lleno de estrellas.
  • —¡Deja de temblar! Esto es un milagro. Es un arrebato de divinidad.
  • ¿Hay alguna felicidad más grande que la de la salvación? La respuesta, créeme, es «No».
  • No existe una paz comparable con la de un patio interior en un día soleado.
  • Te quiero, Richard Parker. Si ahora no estuvieras aquí, no sé qué haría.
  • Me aferré a la vida.
  • —Claro que tengo fruta. Es fruto de mi fantasía.
  • Estoy ciego y no tenemos comida ni agua, pero nos tenemos el uno al otro. Eso ya es algo. Algo precioso.
  • En ese instante, algo murió en mí que jamás ha resucitado.
  • me refugié en la sombra moteada y reluciente del árbol y oí el susurro seco y nítido del viento al pasar por sus hojas.
  • Lo que hubiese dado por ser como ese árbol, arraigado a la tierra pero con todas las manos alzadas para alabar a Dios.
  • La playa, tan suave e inmensa, era como la mejilla de Dios, y en algún lugar había dos ojos que brillaban de alegría y unos labios que sonreían por tenerme allí.
  • En la vida, hay que concluir las cosas debidamente. Sólo entonces puedes soltarlas. Si no, te quedas con palabras que deberías haber dicho y que no dijiste, y el corazón se te llena de remordimiento.
  • Hasta que no lo veamos, no lo creemos.
    —Bueno, Colón tampoco. ¿Entonces qué hace cuando está en la oscuridad?
  • Cuesta creer que existe el amor, si no pregúnteselo a cualquier amante. Cuesta creer que existe la vida, si no pregúnteselo a cualquier científico. Cuesta creer que existe Dios, si no pregúnteselo a cualquier creyente.
  • —A ver, el mundo no es sólo como lo vemos sino también como lo entendemos, ¿no? Y al entender una cosa, le añadimos algo, ¿no? ¿Eso no convierte a la vida en un cuento?
  • —Les he contado dos historias que dan cuenta de los doscientos veintisiete días transcurridos.
  • —En ambas historias, el buque se hunde, mi familia entera muere y yo sufro.
  • ¿Cuál les parece la historia preferible, la historia con animales o la historia sin animales?
    SR. OKAMOTO: Es una pregunta interesante...
    SR. CHIBA: La historia con animales.
  • En la experiencia de este investigador, se trata de una historia sin precedentes en la historia de los naufragios. Muy pocos náufragos pueden afirmar haber pasado tantos días en alta mar como el señor Patel, y ninguno en compañía de un tigre de Bengala adulto.

6 comentarios:

  1. la verdad es que nunca me he leido la vida de pi , solo me he visto la pelicula , aver si este verano me animo

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    1. La pelo es buena pero un poco trate como cuando salta esa ballena en medio de la noche y estropea la comida

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  2. No había escuchado del libro ni de la película... pero seguro me lo apunto para próximos

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  3. Me vi la pelicula y me hizo llorar lei estos fragmentos y me hicieron llorar Dios porque no me he leido el libro donde lo descargo que alguien me diga

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  4. Es un libro grandioso, me ayudo mucho en tiempos difíciles.

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  5. pero son frases estas del libro?

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