17 de junio de 2014

Entre tonos de gris

Titulo: Entre tonos de gris
Autor: Ruta Sepetys
Año: 2011 (2011)
Traducido por: Isabel González-Gallarza

Editorial: Maeva
Temática: Ficción Moderna y Contemporánea
Páginas: 288
ISBN: 978-84-15120-31-5

Sinopsis: Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el verano le puede ofrecer a una chica de su edad. Pero de repente, una noche, su plácida vida y la de su familia se hace añicos cuando la policía secreta soviética irrumpe en su casa llevándosela en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, un profesor universitario, desaparece a partir de ese día. A través de una voz narrativa sobria y poderosa, Lina relata el largo y arduo viaje que emprenden, junto a otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un cuaderno de dibujo donde plasma su experiencia, con la determinación de hacer llegar a su padre mensajes para que sepa que siguen vivos. También su amor por Andrius, un chico al que apenas conoce pero a quien, como muy pronto se dará cuenta, no quiere perder, le infunde esperanzas para seguir adelante. Este es tan solo el inicio de un largo viaje que Lina y su familia tendrán que superar valiéndose de su increíble fuerza y voluntad por mantener su dignidad. ¿Pero es suficiente la esperanza para mantenerlos vivos?

  • Me sacaron de casa en camisón.
  • La brisa de la tarde se colaba por la ventana abierta, sobre mi escritorio, haciendo ondear las cortinas. Hasta mí llegaba el aroma de las lilas que mi madre y yo habíamos plantado dos años antes.
  • hay que hacer lo correcto, sin esperar gratitud ni recompensa alguna.
  • Su lucha por la vida acababa de empezar.
  • Me imaginé que levantaban una alfombra y en mi cabeza vi una enorme escoba soviética barriéndonos debajo.
  • ¿Se han preguntado alguna vez cuánto vale una vida humana? Aquella mañana, el precio de la vida de mi hermano fue un reloj de bolsillo.
  • –La esperanza es lo último que se pierde
  • No podía dormir. Me pregunté si fuera, en el cielo, habría luna y, si la había, cómo sería. Papá me dijo una vez que los científicos pensaban que, desde la luna, la tierra se veía azul. Esa noche lo creí. Pensaba dibujarla azul, bañada en lágrimas.
  • Planté una semilla de odio en mi corazón. Me juré que crecería hasta convertirse en un árbol inmenso cuyas raíces los estrangularían a todos algún día.
  • –Mamá –gimió una vocecita–, tengo miedo. Enciende la luz.
  • Lituania nunca nos había parecido tan hermosa. Las flores estallaban de color, recortándose contra el paisaje de junio.
  • Había soñado con ver el cielo azul y con sentir el sol en mi rostro. Pero un poco antes se había puesto a llover.
  • Estaba terminando de cerrar el paraguas cuando me sobresalté al ver un rostro que me miraba desde el charco que se había formado a mis pies. Me reí de mí misma por mi despiste y vi mi sonrisa reflejada en el charco. Los cercos del agua brillaban bajo la luz del sol, creando un precioso marco alrededor de mi rostro. Me hubiera gustado fotografiarlo para poder dibujarlo después. De pronto, una ligera sombra apareció en el agua, detrás de mi cabeza. Me di la vuelta y vi el arco iris entre las nubes.
  • Me sentía como si colgara de un péndulo. Cada vez que estaba a punto de caer en el abismo de la desesperación, ocurría algo mínimamente bueno que me salvaba de la caída.
  • Andrius se tumbó con nosotros, cruzó las manos detrás de la nuca y se puso a mirar el cielo.
  • –Mirad –prosiguió Jonas–, esa nube parece un cañón.
  • El suave tono de gris de la tela hacía resaltar mis ojos.
  • –Mira cómo brilla la luna en el agua. Es como si nos invitara a entrar –suspiró Joana.
  • –Dice que lo embrujé el mismo instante en que me vio. Pero ¿sabes lo que ocurrió de verdad? Intentó hablar conmigo y se cayó de un árbol. Se cayó de un roble y se rompió el brazo.
    –Mamá, no se trata de eso –le dije.
    –Kostas –suspiró ella–. Era tan torpe, pero tan sincero. A veces la torpeza esconde tanta belleza... Es una manera de intentar expresar amor y emoción, pero al final todo queda en simple torpeza. ¿Lo entiendes?
  • Mi profesor de arte nos había contado que si respirabas hondo y te imaginabas algún lugar, podías estar allí. Podías verlo y sentirlo.
  • Allí encontrábamos las fuerzas para continuar.
  • el dolor, el amor y la desesperación eran los eslabones de una cadena sin fin.
  • La esperanza, como el oxígeno, era lo que la impulsaba a continuar.
  • Nadie tenía buen color. El gris se nos había colado por debajo de la piel, formando franjas oscuras bajo nuestros ojos.
  • Rodeé la cabaña sigilosamente y, de repente, oí un ruido que me dejó petrificada. Había alguien entre las sombras.
  • No tengas miedo. No les des nada, Lina, ni siquiera tu miedo.
  • intenté ver el lado bueno de las cosas.
  • Aunque estaba oscuro, la blanca nieve iluminaba el paisaje como si fuera de carbón. Pero eso era todo lo que podíamos ver, distintos tonos de gris por todas partes.
  • Página 364:
    Pienso en ti.
    Página 412:
    ¿A lo mejor tú también piensas en mí?
    Cerré los ojos.
    Sí, pienso en ti.
  • Habíamos estado intentando tocar el cielo desde el fondo del mar. Me di cuenta de que si nos ayudábamos unos a otros, tal vez lo lográramos.
  • Que se porten mal con nosotros no nos da derecho a portarnos mal con otros.
  • ten esto y guárdalo. –Le tendió el anillo de boda de papá–. Está lleno de amor. Nada hay tan importante como eso.
  • La cometa subía y subía. Se me había olvidado atar el hilo al carrete. ¿Y recuerdas lo que ocurrió?
    –La cometa desapareció en el cielo –contestó Jonas.
    –Exactamente. Eso es lo que ocurre cuando las personas mueren. Su espíritu se eleva volando en el cielo –explicó papá.
  • ¿Qué era más difícil, morir o ser el que sobrevive?
  • –No, sí que la veía. Era bonita. Krasivaya.
    No. Esa palabra no. Se suponía que debía averiguar su significado yo sola, no que me lo dijera Kretzsky.
    –Significa bonita, pero con fuerza –balbuceó–. Única.
  • Y entonces lo vi. Una diminuta franja dorada apareció entre los distintos tonos de gris del horizonte. Me quedé mirando la franja de luz dorada, sonriendo. Había vuelto el sol.
    Cerré los ojos. Sentí a Andrius acercarse a mí.
    –Volveré a verte –dijo.
    –Sí, yo también volveré a verte –susurré–. Volveré a verte.
    Me llevé la mano al bolsillo y apreté la piedra entre mis dedos.

11 comentarios:

  1. ¡Hola! No conocía el libro, pero la sinopsis tiene buena pinta.
    Y el extracto también me ha gustado mucho *.*

    Un besazo.

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  2. Lo tengo en la estantería pendiente de leer y espero poder hacerlo este verano, pues tiene críticas muy buenas a pesar de ser una historia tan cruda.
    Besos

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  3. Es un libro precioso! Me encanta esta autora.

    Besos!

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  4. No conozco el libro, pero tiene buena pinta *_* Me lo apunto!! Un besin :)

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  5. Hola! No sabia de este libro, pero lo que has publicado me gusta, asi que me lo apunto! un besoo

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  6. he visto tantas buenas recomendaciones de este libro, muchas lo pusieron como uno de los mas especiales hara medio año casi, viendo las frases no hace mas que llamarme el leerlo, besotes!

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  7. No he leído el libro pero gracias por las frases :P

    Besoooooos =)

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  8. Conocía el libro y puffff lo necesito mucho.
    Me quedo por tu blog, besos!

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  9. No llevo mucho tiempo en eso, así que significaría mucho para mi que visitaras mi blog y me dieras valiosisima opinión. Gracias por el tiempo.

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  10. tiene muy buena pinta!
    Un beso!

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  11. ¡Hola! Me ha gustado mucho esta lectura, y también tengo muchas citas marcadas :) Ya te sigo, un saludo enomre.

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