6 de noviembre de 2014

La milla verde

Titulo: La milla verde
Autor: Stephen King
Año: 1996 (2013)
Traducido por: M.ª Eugenia Ciocchini

Editorial: Debolsillo
Temática: Cuentos de Terror y Fantasmas
Páginas: 448
ISBN: 978-84-9032-615-2

Sinopsis: Octubre de 1932, penitenciaría de Cold Mountain. Los condenados a muerte aguardan el momento de ser conducidos a la silla eléctrica. Octubre de 1932, penitenciaría de Cold Mountain. Los condenados a muerte aguardan el momento de ser conducidos a la silla eléctrica. Los crímenes abominables que han cometido les convierten en carnaza de un sistema legal que se alimenta de un círculo de locura, muerte y venganza. Y en esa antesala del infierno Stephen King traza una pavorosa radiografía del horror en estado puro. Todo un hito en la aclamada trayectoria del maestro indiscutible de la narrativa de terror contemporánea.

  • me siento como si condujese en medio de una espesa neblina pisando a fondo el acelerador.
  • Todo ocurrió en 1932, cuando la penitenciaría del estado aún estaba en Cold Mountain. La silla eléctrica también estaba allí, por supuesto.
  • la gente siempre hace bromas acerca de las cosas que le asustan pero no puede controlar.
  • En Cold Mountain el pasillo de la muerte era en realidad un bloque,
  • tenía un suelo de linóleo del color de las limas viejas, por eso lo que en otras prisiones se llamaba la Última Milla, en Cold Mountain se había bautizado como la Milla Verde.
  • –Te llamas John Coffey.
    –Sí señor, suena parecido a café, pero no se escribe igual.
  • –¿Dejan una luz encendida a la hora de dormir?
  • Aquel día hice algo que no había hecho nunca con un prisionero: le tendí la mano. Ni siquiera hoy sé por qué lo hice.
  • Todo hombre lleva consigo su calavera, y puedo aseguraros que en un momento u otro de su vida se vuelve visible.
  • su trabajo consiste en hacer un trueque entre la vida y la muerte.
  • –Me detuve a mitad de la frase. No podía terminar. Las posibilidades de que fastidiara aún más las cosas parecían infinitas.
  • El ratón de Delacroix era uno de los grandes misterios de la vida.
  • Como dice el proverbio, hasta un reloj parado tiene razón dos veces al día.
  • –Eh, señor Edgecombe –dijo–, ¿no cree que si un hombre se arrepiente de sus culpas, puede volver al tiempo en que fue más feliz y vivir allí para siempre? ¿No cree que es probable que el cielo sea así?
  • –¿Qué es eso?
    Miramos y allí estaba el mismísimo ratón en persona, saltando en medio de la Milla Verde. Avanzaba un trecho, se detenía, miraba alrededor con sus ojitos pequeños y brillantes como gotas de aceite y luego seguía su camino.
  • mi añoranza por ella era como un fuego descontrolado en mi corazón
  • No tenía idea de la cantidad de puertas que puede abrir el simple acto de escribir, como si la vieja pluma de mi padre no fuera una pluma sino una extraña variedad de llave maestra.
  • En cierto modo, vivir en el pasillo de la muerte era como hacerlo en una habitación insonorizada.
  • Fue como si alguien abriera las puertas del infierno.
  • En fin, «no juzguéis si no queréis ser juzgados», dice la Biblia, de modo que será mejor que me baje del púlpito.
  • aunque sé que nadie por debajo de los cincuenta me creerá, en ocasiones las cenizas son mejores que una auténtica fogata.
  • –Es probable que sea demasiado vieja y frágil para vivir –dijo–, pero no para pensar.
  • Una vez leí una frase en algún sitio que nunca he podido olvidar, algo sobre «un enigma envuelto en un misterio». Eso era John Coffey, y supongo que si conseguía dormir por las noches era porque no buscaba motivos a las cosas.
  • yo sabía, o al menos creía, que la curación no dependía del curandero, sino de la voluntad divina.
  • ninguna alcantarilla del mundo recuerda el agua que ha pasado por ella una vez que ha dejado de llover.
  • Es curioso cómo el sufrimiento marca nuestras caras y nos hace semejantes.
  • El ratón volvía a estar sobre su hombro y el francés parecía un brujo pequeño pero perverso, con diablillo incluido.
  • Aquí el tiempo es como un ácido diluido que primero borra la memoria y después el deseo de seguir viviendo.
  • Y con dolor o sin él, la lluvia me gusta. Sobre todo por la mañana temprano, cuando el día es joven y parece lleno de promesas, incluso para un viejo acabado como yo.
  • ¿Por qué? No lo sé. A veces no hay una razón, y eso es lo más terrible.
  • Es como si al escribir sobre aquellos tiempos hubiera abierto una puerta secreta que conecta el pasado con el presente:
  • El ratón tenía el cuello estirado hacia la cara del condenado y los ojos como gotas de aceite fijos en ella. Del le acariciaba la cabeza, mientras grandes y silenciosas lágrimas se deslizaban por sus mejillas. El ratón parecía mirar esas lágrimas.
  • Tendió una mano, sin mirar hacia dónde. Bruto se la cogió y la apretó por un instante. Delacroix lo miró y sonrió.
  • «He ayudado al ratón de Del. A Cascabel. Es un ratón de circo.»
  • Y quizá todos fuésemos ratones de circo, yendo de aquí para allí, apenas conscientes de que Dios y sus guardianes divinos nos miraban en nuestras casas de cartón a través de ventanas de vidrio esmerilado.
  • La redención era poderosa; era la llave de la puerta que dejaba atrás el pasado.
  • ¿Había bichos cuando te curó?
    –Sí. Creo que son la enfermedad... el dolor... el sufrimiento. Es como si absorbiese esas cosas y luego las dejara salir al aire.
  • he descubierto que, al escribir mis memorias, he creado mi propia máquina del tiempo.
  • escribir es una forma muy especial de evocación, en cierto modo aterradora;
  • Supongo que la combinación de la pluma con la memoria crea una especie de magia, y la magia es peligrosa.
  • Quizá a algunos de vosotros os parezca gracioso y a otros patético, pero os diré algo: un amor grotesco es mejor que ningún amor.
  • Es curioso cuántas cosas puede recordar uno de esos momentos en que los nervios están más tensos que las cuerdas de un violín.
  • Los negros deberían tener su propia silla eléctrica –opinó.
  • –No lo sé –dijo a Bruto–. Si quiere que le sea franco, jefe, nunca he sabido mucho de nada.
  • La sombra de la silla, larga y delgada como una araña, trepaba amenazadora por la pared.
  • –Todavía están allí. Los restos están allí. Los oigo gritar.
  • El viento arrastró una nube de hojas secas y John Coffey cogió una con la mano libre. Nunca olvidaré la forma en que la miró ni cómo se la acercó a la nariz ancha y armoniosa para olerla.
  • En cuanto a Coffey, era como si hubiera dejado de existir. Tenía la cabeza echada hacia atrás y contemplaba extasiado las estrellas que cubrían el cielo.
  • –¡Mire, jefe! –exclamó con voz grave, cargada de asombro–. Es la mujer de la mecedora.
    Tenía razón; era Casiopea. Podía verla en la hilera de estrellas, entre las ramas de los árboles.
  • Creo que existe el bien en el mundo, y que de un modo u otro llega a nosotros procedente de un Dios bondadoso.
  • el miedo es una emoción que he visto demasiadas veces para confundirla.
  • Mirarla era como mirarse en un espejo sucio que alguien acababa de limpiar.
  • –¿Quién eres? –preguntó Melinda otra vez–. ¿Cómo te llamas?
    –John Coffey, señora –dijo.
    –Suena parecido a café, pero se escribe diferente –respondió ella de inmediato.
    Hal se sobresaltó. Melinda lo advirtió y le dio una palmada en la mano, sin desviar la mirada del negro.
    –He soñado contigo –dijo con tono pensativo–. Soñé que tú y yo caminábamos en la oscuridad. Nos encontrábamos. –John Coffey no respondió–. Nos encontrábamos en la oscuridad –repitió–.
  • A veces es mejor seguir adelante, por mucho que el cuerpo y la mente protesten.
  • –La sacó de la tumba –dijo Harry–. Sí; no cabe duda de que fue un milagro.
  • Quiero hablar contigo, no organizar un concurso de gritos.
  • Los asuntos del pasillo de la muerte quedan en el pasillo de la muerte. Siempre ha sido así.
  • ¿Habría dicho lo mismo si hubiera sabido lo que iba a ocurrir? Desde aquel otoño de 1932 me he hecho esa pregunta miles de veces, y nunca he encontrado respuesta.
  • –Lo que nos salvó es que no necesitamos mentir.
  • Estoy cansado del dolor que siento y oigo, jefe. Estoy cansado de vagar por las calles, solo como un tordo bajo la lluvia, sin nadie que me acompañe o me diga adónde vamos y por qué. Estoy cansado de ver que las personas son malas unas con otras. Es como si tuviera trozos de vidrio en la cabeza. Estoy cansado de las veces que intenté ayudar y no lo conseguí. Estoy cansado de la oscuridad y, sobre todo, del dolor. Es demasiado. Si pudiera, acabaría con él, pero no puedo.
  • imagino que es imposible borrarlo todo, al menos en esta copa oscura que es el mundo.
  • –Se valió de su amor para matarlas –dijo John–. El amor que cada niña sentía por la otra. ¿Lo entiende?
  • Nosotros no te odiamos. ¿Puedes sentirlo?
  • Nuestras sombras se hicieron más evidentes, unas figuras negras que ascendían por las paredes y parecían revolotear como buitres sobre la silla.
  • No me dejen a oscuras, por favor. Tengo miedo a la oscuridad.
  • Somos frágiles como el cristal, incluso en las mejores circunstancias.
  • Pasó la primera mañana, la primera tarde y la primera jornada de trabajo. Nos guste o no, el tiempo lo cura todo. El tiempo se lo lleva todo y al final sólo queda oscuridad. A veces encontramos a otros en esa oscuridad y otras veces los perdemos en ella.
  • Por encima del borde de la caja, había un par de ojitos brillantes como gotas de aceite.
    –Cascabel –dije en voz baja–. Ven aquí.
  • Creo que es igual que nosotros, Elaine; la mayor parte del tiempo le duele algo. Sin embargo, todavía no ha perdido la ilusión de vivir.
  • –Resistente a las cosas que hacen que nos desmoronemos como los árboles con termitas.
  • No podía separar los ojos de Cascabel, tendido en la palma de Elaine como si fuera la alfombra de piel de oso más pequeña del mundo.
  • –Mira –dijo–. Será una hermosa puesta de sol. ¿Quieres que nos quedemos a mirarla?
    –De acuerdo –respondí y nos quedamos un buen rato en el jardín, tomados de la cintura, primero mirando los brillantes colores del cielo y luego viendo cómo se desvanecían igual que cenizas.
  • Esa fuerza extraña salió de él y llegó a mí a través del contacto de nuestras manos unidas, como rara vez pueden conseguirlo el amor, la esperanza y las buenas intenciones.
  • En 1932, John Coffey me inoculó vida; podríamos decir que me electrocutó con vida.
  • A veces me duermo y veo el puente bajo la lluvia y a John Coffey entre las sombras. En mis sueños, nunca es una ilusión óptica; el grandullón está allí de verdad, mirándome. Permanezco tendido y espero. Pienso en Janice, en el modo en que la perdí, en el modo en que se desvaneció entre mis brazos bajo la lluvia, y espero. A todos nos llega el final; sé que no hay excepciones. Sin embargo, Dios mío, a veces el pasillo de la muerte parece tan largo...

28 comentarios:

  1. Amo este libro. Su título original es El pasillo de la muerte (que es el que yo tengo) y está muchísimo mejor que la película.
    Un beso :D

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    1. el nombre original en inglés es The Green Mile de el gran escritor Stephen King

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  2. Sí que he visto la peli, pero aun no he probado a Stephen King. No descarto leer este libro, porque la película me gustó bastante. Quizá un día de estos.

    Besitos :)

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  3. Muy buenas!!!
    Pues yo no he visto ni la peli ni he leído el libro, de hecho este autor esta en mi lista de eternos pendientes, porque la verdad no sé porqué nunca me decido de una vez a leer algo suyo!! aaajajjaja un besazo

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  4. Muy buenas citas, y yo sigo sin probar al autor >.<
    <3

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  5. Wow, si que soy lenta, ya he visto la película y me encanta, pero no sabia que era de un libro y mucho menos que era de Stephen King, es asombroso, ahora que se que es un libro y del increíble King me lo agrego a mi wish list y espero conseguirlo pronto.
    Besos.

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  6. Me encantó este libro... es una de las obras maestras de S. King... me enganchó la historia y los personajes¡¡ gran entrada¡¡¡ un besazo¡¡¡

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  7. No he leído el libro pero la adaptación cinematográfica me encantó. Saludos ;)

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  8. No me gusta este autor asi que no creo que me atreva con este libro.

    Saludos

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  9. No he visto ni la película ni leído el libro.

    Pero no creo hacerlo pronto.


    Gracias por las frases, algunas son buenas. XD

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  10. Me encantó la historia y, sin que sirva de precedente, también la película. Le guardo un muy buen recuerdo a ese enorme preso tan especial
    Besos

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  11. ¡Holaaa!
    No me llama mucho la atención este, así que creo que lo dejaré pasar:S
    Gracias por la reseña.
    Un beso<3

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  12. hola, yo me quedo con la peli, que ya sufri bastante pero tiene unas frases geniales! besotes!

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  13. Hola!
    Ni he leído ni he visto la peli, pero quiero hacerlo pronto.

    Besos<33

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  14. Genial! me gusta. lindo blog :)

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  15. He visto la película pero no me he leído el libro, y eso que Stephen King es uno de mis cuatro autores favoritos. La película está muy bien, espero poder leerme el libro...pero es que escribe libros como churros y no me da tiempo a leerme tantos. Ahora mismo estoy con el de "La Cúpula" terminando.

    A ver si pronto cuelgo la reseña en mi blog.

    La Estupenda

    Kiss

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  16. Éste libro me fascinó, John Coffey está en mi corazón ♥

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  17. Estaba leyendo este libro, pero no logró cautivarme :( de todos modos lo retomaré. <3

    Besos!

    www.lamadrigueradecat.blogspot.com

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  18. No lo he leído, pero algunas frases me gustan.
    Besos.

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  19. Stephen King es uno de esos autores de los que quiero leer todos los libros que pueda. Éste es uno de los que tengo más ganas de leer suyos así que a ver si pronto me animo a comprarlo :)

    Besitos

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  20. ¡Hola! Es un autor del que solo he leído un par de libros, pero es que me cuesta mucho trabajo hacerlo, porque lo paso fatal jiji

    Un beso ^^

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  21. Hola!!
    Pues solo he visto la película, pero la verdad es que es excelente y si el libro es más bueno que ella, de seguro me encantará. El problema es que he tenido problemas con las lecturas de King y no quise seguir con él xD.
    Gracias por la reseña. Saludos y que estés bien =D

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  22. ¡Hola! :D
    Aún no me he estrenado con este autor, pero desde luego este libro podría ser un buen candidato para empezar.
    Gracias por compartir las frases. Nos leemos.

    Un besito ^^

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  23. Con lo que adoro a este autor y aún no he leído este libro. Espero poder hacerlo pronto.
    Las frases son geniales :)

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  24. ¡Hola!
    Aún no me animé con Stephen King pero es uno de mis retos del próximo año.
    Un beso

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  25. Hola^^
    Tengo muchas ganas de probar a este autor, pero no soy capaz de encontrar el tiempo necesario...
    Saludos.
    Nos leemos ^^

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  26. En un libro realmente bueno, me encanto y la pelicula a mi punto de vista realmente es buena. Como siempre Stephen King cautivando en cada una de las paginas lo recomiendo.

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  27. Es una historia muy buena, John Coffey se gano mi corazon, la verdad Stephen King es un autor realmente fabuloso.

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